EMPRENDEDOR SE HACE O SE FORMA?

EMPRENDEDOR SE HACE O SE FORMA?

El emprendedor ¿se hace o se forma?

Mucho se habla de emprendedores y emprendimientos, existen algunos que logran el éxito y otros que aunque lo intentan con muchas ganas y esfuerzo, fallan y se desvanecen.

Sin embargo, ¿qué hace que algunas personas sean emprendedoras y otras no? ¿Qué algunos apuesten por un negocio propio o una pequeña empresa? ¿Qué algunos vean oportunidades y negocios donde otros no vieron nada? ¿Qué algunos arriesguen todo por un sueño?

Existen muchas teorías acerca de si el emprendedor nace o se hace, sin embargo, es posible que sea mucho de lo primero y un poco de lo segundo. Es decir, el emprendedor puede nacer con algunas cualidades y capacidades personales que lo ayuden en los emprendimientos que realice, pero es más seguro que puedas «aprender a emprender», si eso es lo que buscas para tu vida y tu futuro.

Para lograr el éxito empresarial existen cuatro pilares que son la base de todo emprendimiento: el corazón, la inteligencia, las agallas y la suerte.

Son las agallas las que pueden frenar o encaminar un proyecto emprendedor, ya que se necesita mucha valentía para emprender algo nuevo, y existen preocupaciones de diversos tipos que pueden frenar una iniciativa. Por eso, si se tiene el coraje necesario, se podrá perseverar aun cuando las cosas se vayan poniendo difíciles o no salgan como uno esperaba.

El corazón en cambio, es el lugar de inicio, el punto de partida de todo emprendimiento. Es el deseo y la pasión por ir tras los sueños hasta lograrlos. La inteligencia es el razonar cómo llevar a cabo el proyecto deseado y usar las mejores herramientas para lograrlo. Pero, nada funcionará si no se tienen las agallas suficientes.

Existen 3 situaciones que resaltan a construir este valor:

  1. Haber tenido alguna incursión en los negocios o ventas durante la niñez o juventud.
  2. Haber realizado alguna actividad relacionada a las ventas en la que uno haya sido rechazado muchas veces, ayuda en la formación de un emprendedor. Haberse entrenado para situaciones de riesgo, a través del conocimiento de casos prácticos y ejemplos que los ayudaron a dar respuestas a los problemas que iban surgiendo en el camino, como por ejemplo: demandas, recorte de personal, problemas de clima laboral, etc.
  3. Haber contado con el apoyo de los colaboradores, en especial si se invirtió en conseguir un buen clima laboral, con buenos sueldos y beneficios, permitió que los emprendedores se sintieran respaldados y lograran sus objetivos, de la mano de sus colaboradores.

Todas las personas pueden tener personalidad emprendedora, como algo dentro de sí que falta explotar, justamente porque no hay el valor suficiente para hacerlo. Entonces, la mayoría prefiere quedarse en su «zona de confort» (aunque no estén del todo cómodos), antes de emprender algo nuevo que no saben cómo resultará. Sin embargo, cuando la gente dice que no es emprendedora o creativa, está mintiendo, porque puede aprender a serlo, todo está en la motivación que tenga para ello. Y no hablamos solo de emprender algo propio. También se puede ser emprendedor en el trabajo en el que estamos, dando iniciativas, teniendo buenos proyectos, innovando permanentemente, etc. Lo importante es tratar de renovarnos siempre, formando una cultura emprendedora en diferentes áreas.

Si siempre te picó el bichito de ser un emprendedor, y crees que no naciste para ello, anímate, intenta realizar tu sueño y si al final no resulta, no importa, te habrás sacado la duda y además te sentirás bien de haberlo intentado.

 

Exodica

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