EDUCACIÓN Y ECONOMÍA

EDUCACIÓN Y ECONOMÍA

En el siglo XXI lo más importante es la inversión en educación. Es sabido que en América Latina es muy alto el porcentaje, entre el 50 y el 60 %,  de adolescentes que no terminan el secundario minando su futuro para conseguir un trabajo formal.

El acceso  a la educación gratuidad y de calidad es importantísimo, debemos democratizar la educación. Y como se hace?

Existen y a veces usadas como herramientas políticas falacias, mentiras o engaños.

Primera falacia: “La educación es un recurso económico valioso y estratégico”, en realidad la educación es un fin en sí mismo, desde pequeños 3 o 4 años comenzamos nuestra inserción en el mundo educativo y nos vamos desarrollando no solo lo que aprendemos sino también socializando. La educación no está sujeta al lucro, su fin en sí mismo de la educación hace al desarrollo como personas.

Segunda falacia: “No depende del contexto socioeconómico”, y esta falacia pone la responsabilidad de la deserción escolar en los niños. Se debe tener que ver el contexto socioeconómico. Un niño está en condiciones óptimas de asimilar conceptos y mejorar en su instrucción escolar cuando goza de una vivienda digna, cuando tiene las comidas básicas, cuando no debe estar sujeto al trabajo infantil. A más pobreza menor escolaridad. Un estado con políticas publicas activas y dirigidas a lograr más inserción escolar.

Tercera falacia: “El presupuesto es suficiente pero se gasta mal”, la UNESCO propone que el aporte mínimo para la educación en un estado deberá representar el 6 % del presupuesto nacional. El uso del mismo deberá ser usado con máxima eficiencia.

Cuarta falacia: “El presupuesto para las universidades es excesivo”, hoy por hoy pleno siglo XXI es imposible pensar en bajar el presupuesto a las universidades porque este siglo es el siglo de la ciencia y tecnología como base para el desarrollo de las sociedades. Entonces no es beneficioso descapitalizar a las universidades para darle a las primarias y a las secundarias, lo que se debe hacer es aumentar el presupuesto de educación en el presupuesto nacional. Para lograr una buena educación se debe dar más presupuesto para más inversión. La ONU recomienda que el presupuesto para educación en un país tenga el 7% del presupuesto nacional.

Quinta falacia: “Los docentes no tienen compromiso”, de esta forma esta falacia pone al maestro como enemigo porque se sindicalizan porque hacen paro, etc. Está demostrado que los docentes latinoamericanos son los peores pagados del mundo es imperioso jerarquizar a los maestros.

Sesta falacia: “El sistema de educación en UNASUR es un fracaso”, como vemos todo gira en torno a la realidad económica social de un país donde la producción en educación es de producir buenas personas y sean capaces de generar bienes materiales o inmateriales. La escuela estimula e inculca valores éticos fundamentales, ampliando la matrícula y ofreciendo universidades para todos para el ascenso social a través de las políticas públicas activas.

Dejemos estas falacias de lado que no nos  permiten crecer como sociedad. Más vale encender una vela que maldecir la oscuridad.

Exodica

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